Home EspañolComunidad ANNETTE TADDEO: EL VOTO DE CONMISERACIÒN NO DA BUENOS RESULTADOS

ANNETTE TADDEO: EL VOTO DE CONMISERACIÒN NO DA BUENOS RESULTADOS

by POLITICON DORAL

Miami (Noviembre 10, 2022) Después de un día de tormentosas elecciones en todo el país, viene la calma y el momento de reflexión para quienes buscan seguir en carrera política y no desistir a pesar de los reveses y las decepciones.

En muchos casos, los fracasos obedecen a factores económicos porque siempre se ha dicho que “las campañas se hacen con plata”, pero en otros no pocos, las campañas pierden debido a estrategias mal elaboradas y errores en la apreciación del llamado “target objetivo” que no es más que el votante o el consumidor del producto que estamos queriendo vender y que llamamos (Candidato).

Es sabido que las campañas políticas son pequeñas empresas muy sensibles a las fluctuaciones del mercado y es una regla que antes de lanzar el producto o servicio (Candidato) debemos hacer un análisis objetivo, crudo y realista sobre las posibilidades frente a otros competidores. No basta con “las ganas” que tenga el candidato o el dinero que pueda conseguir para su campaña, hay que considerar su preparación, su conocimiento y sus antecedentes políticos.

La gran desventaja es que, al contrario de una empresa comercial, las campañas políticas tienen un periodo de prueba y ejecución muy corto y generalmente los errores en el análisis de factibilidad se pagan muy caro y en el corto plazo.

Básicamente son dos los componentes los que integran la fachada de campaña, uno es el candidato y el otro su plataforma política. Si tenemos un candidato carismático, amable, simpático y querido por la comunidad, sentimos atracción hacia él o ella, pero eso no significa que ya se ha hecho a nuestro voto, por esa razón muchos artistas, reinas de belleza y personajes de la farándula han fracasado en sus aspiraciones políticas.

Como actores políticos de la sociedad, queremos saber, qué es lo que propone el candidato, qué es lo que nos quiere dar a cambio de nuestro voto, pero más importante, qué es lo que realmente nos puede dar basado en su capacidad.

Los dos componentes deben tratarse independientemente porque es la manera más segura de lograr el éxito y no se debe caer en el error de complementar las fallas de plataforma política y estrategia con el componente personal. Es decir, no debemos caer en el error de pedir votos porque el candidato es simpático, tiene condiciones físicas sobresalientes o especiales, o ha tenido en su vida sucesos que lo hacen diferente a los demás.

Lo que la gente espera de su candidato, no es que sea el Miss o Mr. Simpatía sino que ofrezca soluciones atractivas y convenza con su discurso y posibilidades de ejecución. Es más fácil que un elector diga “el candidato no es muy simpático o agradable pero me gusta lo que propone” a que diga “no me gusta lo que propone pero voy a votar por él o ella porque me simpatiza”.

En el caso de la candidata al Congreso Annette Taddeo se decidió por acudir a una “estrategia de conmiseración” que no funcionó frente a una candidata no muy fuerte pero con mejor plataforma y proyección electoral. La señora Taddeo se dedicó a pedir votos presentándose como una víctima del conflicto colombiano, diciendo que su familia tuvo que huir de ese país y que durante su vida se enfrentó a situaciones personales que van desde tratamientos médicos hasta vivir las consecuencias del impacto de un huracán en Florida.

Miles de personas han vivido este tipo de situaciones pero no recurren a ellas para obtener beneficios políticos ya que se trata de una especie de “chantaje sentimental”, algo que los electores no perdonan.  Un ejemplo claro es la ex congresista Ingrid Betancourt en Colombia, quien fue secuestrada por el grupo terrorista FARC en 2002 y liberada gracias a una cinematográfica misión de rescate colombo-americana en 2006. Tras su liberación su campaña destacaba su secuestro, se hizo el libro de su historia, se hizo la película y recibió algunos reconocimientos por sobrevivir a un hecho que, dicho sea de paso, fue producto de su negligencia, ya que estaba advertida del peligro que corría al acercarse a una zona de conflicto pero aun así ignoro las recomendaciones con las consecuencias por todos conocidas. Sin embargo Betancourt ha fracasado en todas sus aspiraciones y pese a su tragedia personal se ganó el repudio de la sociedad cuando demandó al estado por una multimillonaria suma culpándolo de un hecho producto de su propia imprudencia.  

Los electores gustan de los candidatos fuertes, decididos y en ocasiones, hasta equivocados pero seguros de sí mismos, que basan sus aspiraciones en su propio liderazgo y fortaleza, no en sus debilidades y situaciones personales. Tras su derrota frente a la aguerrida María Elvira Salazar, quien deberá mejorar mucho en sus tareas en Washington para seguir contando con el favor del electorado, queda claro que los asesores de la colombiana tendrán que desmontar la frágil plataforma política de Taddeo y construir un fortín basado en sus logros, en sus servicios a la comunidad y en su capacidad para representar adecuadamente a la comunidad que representa, cualquiera que sea la posición que busque en el futuro.   

Pero queda aún más claro que la estrategia de conmiseración puede dar resultados temporales y puede mover algunos corazones y lograr un caudal electoral transitorio, pero no es garantía de solidez política porque al igual que al mendigo que espera la generosidad del transeúnte, le podemos brindar una vez nuestra caridad, pero no lo podemos llevar a vivir a casa.  

Related Articles

Leave a Comment