Si usted está entre aquellos que votaron por Biden para presidente en 2019, estoy seguro que también está entre los que no confiesan haberlo hecho. Sólo 41% de los americanos dicen aprobar la gestión de Biden de acuerdo con la encuesta de NPR/PBS revelada el 15 de Enero y que muestra los niveles más bajos de aprobación.
La encuesta se realizó de Enero 11 al 13 y coincide con el aumento de los casos de Corona-virus en los que la nación se enfrenta a una nueva variante, mientras que los precios al consumidor aumentaron descontroladamente durante los días festivos de la navidad. Al mismo tiempo la agenda legislativa presidencial sigue cayendo en el Congreso.

La baja aprobación del presidente no sorprende entre los republicanos con solo el 5%. Pero aún entre los independientes, el presidente solo logra el 29% de aprobación. Varias encuestas recientes han mostrado que la inflación es la primera causa de preocupación de los estadounidenses – aun superando la preocupación por el Corona-virus.
Pero es bueno conocer las causas de las históricas bajas cifras. Acá están algunas de las teorías sobre las razones para que el presidente siga perdiendo terreno y reconocimiento.
- AFGANISTAN: Eventos importantes como la retirada de Afganistán, que captó gran atención de la prensa, causaron una caída temporal de la popularidad presidencial, pero pareciera que no fue algo tan fuerte. Primero, porque los electores no suelen tomar muy en cuenta la política exterior en sus análisis; segundo, porque la mayoría de los estadounidenses apoyaron el retiro de Afganistán por años, entre ellos Trump. Los números de Biden nunca se han recuperado y han seguido cayendo – a pesar de que el asunto de Afganistán ha desaparecido de los titulares una vez más. Quizás los efectos persistieron porque el retiro volvió a tocar el aspecto de si Biden es competente o no-uno de los asuntos discutidos durante la campaña- porque la debacle que se vivió con los soldados en tierras lejanas y peligrosas, puso en duda la posición del país en general.

- COVID: Algo más pasó justo en el momento del retiro de Afganistán: Los problemas que trae el COVID reaparecieron, aun a pesar de que las vacunas estaban ampliamente disponibles en todo el país. El verano pareció ser un momento de libertad, pero después quedó claro que el virus no se había ido. La aprobación de Biden en el manejo del COVID de acuerdo con una encuesta de Noticias NBC tuvo un alto porcentaje de 69% en abril y después cayó a 53%. Durante la campaña Biden prometió hacerlo mejor que Trump en el manejo del COVID. Su habilidad para conectarse con los votantes pareció oportuna en el momento, pero eso terminó. La cifra de casos diarios de COVID ha aumentado a casi 750.000 y el número de muertes llega a 875.000. Los electores no quieren palabras de consuelo, quieren normalidad y llegar a esa normalidad parece estar más allá de las posibilidades de este presidente. El disgusto por el cierre de escuelas debido a resurgimiento de la pandemia parece que fue un factor muy importante para las victorias republicanas en las elecciones de Virginia. El COVID ha resurgido y para finales de Septiembre pasado la cantidad de estadounidenses que pensaban que lo peor de la pandemia había pasado, se redujo rápidamente y ahora aumenta. La aprobación de Biden se debate por oleadas.
- Inflación, especialmente en los precios de la gasolina: El COVID continúa afectando la economía – claramente en forma de inflación. De acuerdo con varias medidas, los estadounidenses están mejor de lo que han estado en otras oportunidades y el empleo crece rápidamente. Aun así, las oportunidades económicas permanecen en negativo y la culpa parece ser de la inflación que está devorando el aumento de los salarios. Problemas en la cadena de suministros, cambios en la demanda y los efectos de grandes estímulos gubernamentales a comienzos de 2021 han provocado aumentos en los precios a nivel nacional. La credibilidad de Biden también ha quedado en duda debido a que sus asesores prometieron que cualquier inflación seria efímera, pero se ha quedado permanentemente.

Pero si usted cree que la inflación, las fallas estratégicas en política exterior y las fallas en el manejo del COVID, no son suficientes razones para hacer a Biden muy impopular, los demócratas tienen una guerra entre ellos durante meses en Washington, y aunque a los electores les gustan los resultados, el espectáculo es deplorable. No se puede sintonizar un canal de noticias estos días sin escuchar a los demócratas explicando por qué alguna parte de la agenda de Biden está mal, algo que deja claro que ni a los mismos copartidarios del presidente les gusta lo que está haciendo. Su debilidad es evidente, la falta de liderazgo preocupante y quienes pagamos las consecuencias somos los ciudadanos comunes.


